El martes 30 de marzo de 2004, un incendio en una sala disciplinaria en Fuerte Mara, ubicado en La Guajira, estado Zulia, generó conmoción en el país. A un año de estos sucesos, son muchas las preguntas que quedaron sin respuestas, sobre todo para los familiares de quienes perdieron la vida en esa suerte de hoguera en la que quedó convertida la celda de castigo.